Debes estar en la cama, acostado en una postura cómoda, con las piernas abiertas, los brazos extendidos a lo largo del cuerpo y las palmas de las manos relajadas (hacia arriba o hacia abajo)

La habitación debe estar oscura y no fría, si quieres taparte lo puedes hacer, el cuerpo no debe pasar frío.

Los puntos para relajarse son:

1. Mover los dedos de los pies para tomar conciencia de ellos y visualizar cómo se relajan.

2. Los tobillos

3. Gemelos

4. Rodillas

5. Muslos

6. Pubis

7. Nalgas

8. Abdomen

9. Pecho

10. Clavícula

11. Dedos de las manos, igual que los de los pies.

12. Muñecas

13. Antebrazos

14. Brazos

15. Hombros

16. Nuca y Cuello

17. Cráneo

18. Cara

Una vez que hayas relajado todos los puntos debes pensar en el dolor o molestia que tienes, con el pensamiento debes “llegar” hasta ahí, meterte y pensar que un chorro de energía blanca, de (Dios, Universo, etc.) te toca, que viene desde arriba y se concentra allí, seguro que te dormirás, pero es muy eficaz, no tiene contraindicaciones, es para todas las religiones y no hace mal a nadie. Es muy importante que no pienses en nada más que en lo que te hemos dicho cuando llegues a notar que el chorro de energía te toca, empezarás a notarte mejor, sé constante y en poco tiempo verás que hace mucho efecto.