Algunas personas se vuelcan a la comida excesiva, el alcohol, o las drogas "legales" para buscar sentirse mejor; otros buscan iniciar un romance con tal de salir de su rutina, antes de estar realmente listos para hacerlo.
Pero hay algo sin dudas muy bueno que usted puede hacer para aliviar estas tensiones, que se traducen en insomnio, mayor o menor peso del normal, o fatiga. Es una solución barata y segura (si se las práctica correctamente).
¿De que se trata? ¡Del ejercicio!
Probablemente tenga millón de razones para no hacerlo: "no tengo tiempo", "es muy doloroso", "odio hacerlo" y "soy demasiado gordo" son algunas de las excusas más populares.
Pero la verdad es que usted debe utilizar su tiempo para cualquier cosa que sea relevante para usted, y su salud debe ser lo más importante. Y si usted elige un ejercicio que pueda disfrutar (baile, natación, etc.), las excusas se desvanecerán.
Las ventajas del ejercicio
Las personas que realizan un ejercicio regular tienen más vitalidad y energía. El ejercicio es una de las mejores medicinas contra el estrés y la tensión, y puede ayudar a aliviar los dolores y a mantener un cuerpo en forma.
Aquí están algunas otras ventajas
• Mejor respiración, ritmo cardiaco, y sistema vascular;
• Mayor fuerza, resistencia, y densidad musculares;
• Mayor flexibilidad;
• Mejor funcionamiento de la digestión y del intestino;
• Mayores habilidades sensoriales;
• Disminución de la tensión, el insomnio, y la depresión;
• Creciente Interacción social;
• Mejora de la estética corporal.
Comenzando
Mucha gente no inicia sus ejercicios, simplemente porque no sabe a dónde ir o qué tipos de ejercicio son los más convenientes para ellos.
Primero, usted necesita elegir un ejercicio que lo divierta y que pueda sentir el gusto de practicar; si usted no lo disfruta, es probable que no lo continúe realizando, por lo que no debe perder el tiempo.
Luego, se debe concurrir a un médico para cerciorarse de que su salud no corre ningún riesgo por practicar el ejercicio elegido. Una vez que su médico le levante el pulgar, usted necesita hacerse un plan: programar los tiempos que posee y realizar sólo lo que su aptitud física le permita.
Una vez más, estos factores deben resultarles convenientes, para que no deba abandonar todo poco tiempo después.
Comience con una rutina moderada. Si usted no ha ejercitado por muchos años, no trate de ganarle una “maratón” al tiempo perdido.
Las personas que comienzan realizando una desmedida cantidad de ejercicio desde un principio, suelen lastimarse o desalentarse fácilmente por no poder lograrlo.
Si usted comienza lentamente, su cuerpo responderá con más eficacia al ejercicio. Entonces, usted podrá aumentar gradualmente el ritmo y la dificultad del entrenamiento.
Tomar lecciones, o trabajar con un personal trainer, pueden ayudarle a establecer la mejor rutina de entrenamiento. Los profesionales pueden también cerciorarse de que usted está haciendo los ejercicios correctamente desde un principio.
De cualquier forma, lo ideal es que se fije metas a corto plazo, que usted pueda alcanzar, para darle un sentido a su esfuerzo.
El complemento ideal
Una vez que usted haya logrado una rutina de ejercicios, necesita dar a ese cuerpo trabajador un poco de buen combustible. Especialmente, si usted ha estado descuidando últimamente su alimentación con comidas que poseen alto contenido de grasas.
Como cada uno tiene un cuerpo distinto, es importante descubrir qué tipos de alimento son los mejores para su propio metabolismo.
En todo Occidente, tendemos a comer demasiada carne pero pocas frutas y verduras. Intente agregar verduras a cada plato que consuma, y siempre elija los pescados y la carne blanca antes que la carne roja, o considere incluso comer una comida totalmente vegetariana al día.
Por supuesto, antes de realizar cualquier cambio dietético, usted necesita realizar una consulta con su médico de cabecera.
Visite una librería y cómprese algunos libros que traigan recetas de comidas sanas y deliciosas. ¡Usted se sorprenderá al comprobar qué bien puede saber la comida sana!